EL COCIDO DE LA REBELDÍA
Artículo de Almudena Negro en “Siglo XXI”
del 22-11-10
Por su interés y relevancia he
seleccionado el artículo que sigue para incluirlo en este sitio web.
Con un muy breve comentario al final:
Y LA LEY DEL EMBUDO
Luis Bouza-Brey (22-11-10,
18:00)
En el transcurso de una reunión celebrada entre M.A. y E.Q. el
pasado 11 de junio de 2010, el primero planteó a la delegada territorial ‘no
sólo sus discrepancias con el actual equipo de dirección de la Comunidad, sino
que sobre todo que “estaba en contacto con gente que ya no estaba dentro del
partido, y que no tenía intención de colaborar dentro del mismo, que su
objetivo era hacerle vacía ante cada propuesta” que hicieran desde la
territorial (…) Los hechos descritos pueden ser calificados como falta muy
grave (…) se señala como posible sanción a imponer la de suspensión de
militancia por un periodo de seis meses’. Y se acuerda la suspensión
provisional de militancia. M.A. pretendía presentar candidatura no oficial a
las primarias de UPyD. Con esta resolución, firmada
por E.M.G.P. y notificada el 3 de noviembre de 2010 (5 meses después de
sucedidos los hechos) y recibida por parte del interesado el pasado día de la
Almudena, se impidió la presentación de su candidatura. En Murcia algunos
fueron en su día expedientados por “exceder la capacidad de crítica”. Cosas de
la regeneración, la ética y la estética. Es lo que los rebeldes llaman “la
persecución del discrepante”. A Javier Flores, candidato de UPyD
a las primarias para el ayuntamiento de Madrid, que no estuvo en el cocido, se
le informó de la apertura de diligencias informativas contra él la medianoche
en que comenzaba la elección interna. Siguen abiertas. Cuatro militantes fueron
expulsados manu militari, entre acusaciones de ser infiltrados del PP de
Madrid, cuánta paranoia, por sus amistades en Facebook.
Luego hubo que dar marcha atrás. Y es que la Constitución no permite, como es
lógico en democracia, que un órgano tome tal decisión sin dar audiencia al
interesado. Y pese a estos cientos de expedientes, cuentan que “no existe
resolución alguna. Siempre los militantes se han acabado yendo del partido por
voluntad propia”. Son ya más de 2.000, afirma Hernández Les, los decepcionados.
Pues bien, M.A. acudía el pasado sábado al restaurante “Estación de los
Porches” a degustar un exquisito cocido que, como el viaje, se iba a pagar de
su bolsillo. No lo hacía solo. Junto a él, algo más de un centenar de rebeldes
llegados desde todos los rincones de España. Presidía el salón una gran
pancarta que resumía el sentir de los allí presentes: “UPyD
es un fraude”. El ágape, al cual fui invitada, resultó ameno y divertido y
terminó a eso de las cinco de la tarde, hora taurina, con un comunicado de
prensa, con el que estos ex militantes, “alertan” a la sociedad del “fraude
político” que en su opinión constituye la formación de Rosa Díez, a quien
tachan de “autoritaria”. Ciertamente, lo que más se oía en el salón era la
palabra “estalinista”. Eso y las carcajadas al leerse un texto satírico de
Ángel Soria que resumía irónicamente mucho de lo sucedido en los últimos
tiempos. Por acusar, se los ha llegado a acusar, cuentan entre risas, de “estar
a sueldo del PP”. La caraba.
El giro
“UPyD defiende desde su I Congreso una cosa extraña,
invento de Gorriarán, llamado federalismo cooperativo
de intensidad media que nadie sabe qué demonios es”, señalan indignados. “De la
ponencia económica liberal de Buesa no queda nada”,
concluyen. Al final, denuncian, “UPyD no es más que
un chiringuito al servicio de Díez, Gorriarán y
Fabo”.
Mikel Buesa, quien a última hora excusó su asistencia
por motivos familiares, ha apoyado públicamente la candidatura catalana a la
presidencia de la Generalitat de Albert Rivera. Quizá por eso y porque el CIS
al UPyD de Díez y del ex Ciutadans
Robles, supuesta formación nacional contraria al nacionalismo, no les da más de
un ridículo 0.1% de intención de voto, el número 2 de la formación magenta, el
oscuro Carlos Martínez Gorriarán arremetía esta
pasada semana contra él y el resto de ex militantes, calificándolos de
“resentidos” y “extremistas”, que es como en España la casta parasitaria
califica a todo el que no les baila el agua. Pues he de decir que yo el sábado
no vi resentimiento. Percibí decepción. Una profunda desilusión entre gente
joven y gente más madura que creía compartir con una política profesional un
proyecto. Idealistas a quienes el Estado de Partidos ha despertado a la cruda
realidad abruptamente.
Fue un sueño…
“No tenía nada que ver con la política y me apunté a este partido con toda la
ilusión porque me había creído el proyecto regenerador que vendía Rosa Díez.
Trabajé altruistamente, puse dinero… Y resultó ser un fraude”, era el
testimonio más repetido. Desgarrador el de A.P., llegada de Asturias, que me
cuenta cómo apoyó en 2009 a Valia Merino, caso único
en Europa de un candidato que es expedientado nada más perder un Congreso, y
cómo tuvo que escuchar detrás de la puerta cerrada a la prensa, a Rosa Díez
arremetiendo contra los críticos, llamándolos “batasunos”. “He sido guardia
civil destinada en el País Vasco; he estado en Intxaurrondo,
en Francia… me he jugado la vida. Cuando oí cómo Rosa nos llamaba batasunos me
tuve que contener. A punto estuve de levantarme...”. Una pesadilla…
R.L. llegado de las bellas tierras vascas, donde se ha estado partiendo la cara
en defensa de la libertad desde los tiempos de Maricastaña y con quien compartí
mesa, mantel e interesante conversación, cuenta cómo se gestó UPyD, salido de “Basta ya” y “Plataforma Pro”. “Cuando en
2001 el PP, con Mariano Rajoy como ministro del Interior, quiso que la
dirección de Basta ya tuviera, después de la exitosa manifestación de San
Sebastián, una representación proporcional a la del Congreso, Gorriarán, yo mismo y muchos más nos opusimos a ello. Fue
el final del movimiento cívico. Murió de éxito. A raíz de eso, siete personas
decidieron que lo único que quedaba para capitalizar ese movimiento de la
sociedad contra el terrorismo era el salto a la política”. Así, relató, nace
Plataforma Pro y, a partir de ahí, “el fraude, del que me siento responsable
por haber sido cofundador”. La Fundación Progreso y Democracia, denuncian
otros, tiene un patronato cuyos miembros son los veinte de la dirección
nacional de UpyD.
Cuenta también R.L. cómo antes de constituirse UPD –nombre originalmente
elegido que”no se pudo registrar por existir ya”- se
celebró una reunión en Madrid de futuros dirigentes de UPyD
con Cándido Méndez y José María Fidalgo, esto es, con UGT y CC.OO, quienes
“dieron el visto bueno al proyecto y prometieron mirar hacia otro lado si
liberados sindicales suyos trabajaban full time para el partido de Díez”. Ella
no estuvo en aquella reunión, matiza. A partir de ahí, son numerosos los
relatos de puestas en escena para tomar el pelo a los militantes (“los de
provincias llegábamos a Madrid convocados al Consejo Político y ya todo estaba
decidido de antemano”), las decepciones personales y el giro político de la
formación magenta.
No hubo forma de que destacados convocantes descartaran la creación de una
nueva formación política. Tienen claro lo que les une: el espíritu fundacional
de UPyD, “traicionado por el triunvirato formado por
Díez, Gorriarán y Fabo”. "Todos los grandes
cambios en Estados Unidos se inician en una cena", dijo el presidente
Reagan en su discurso de despedida a la Nación en enero de 1989. Pues igual en
España, quién sabe, comienzan con un cocido.
Muy breve comentario final:
Y LA LEY DEL EMBUDO
Luis Bouza-Brey (22-11-10,
18:00)
UPyD es el partido de la ley…
DE
LA LEY DEL EMBUDO:
(Para mi lo
más ancho, para ti lo más agudo).
Esta es la
ley de UPyD, desde 2007 hasta ahora: así se ha
configurado un partido caudillista, cesarista, en el que haces lo que te ordena
el trío de la bencina o te mandan a la calle o al ostracismo de un expediente
incoado y congelado por un Consejo de Dirección que controla una Comisión de
Garantías (supuestas).
Los
Estatutos originales se basaban en la confianza…unilateral, ilimitada e
irreversible, de abajo a arriba; el Reglamento del I Congreso los modificó
antes de convocar el Congreso; el Congreso se basó en la arbitrariedad
permanente contra la candidatura de oposición hasta la apertura de expediente
contra Valia Merino; las primarias se hacen a gusto
del Consejo de Dirección (o sea, del trío de la bencina), y todo funciona así.
Si algún día
existe un Estado de Derecho en España, las decisiones fundamentales de UPyD serán anuladas desde el principio, por ser nulas de
pleno derecho: no pueden ser convalidadas jurìdicamente.
R.I.P. para el proyecto fundacional: el trío de la bencina lo achicharró.